PARADOJA

Por miércoles, 2 abril, 2008 0 No tags Permalink 0


Suspendida en el tiempo e indiferente
enardeciendo el soplo del azul del cielo,
caminando sin prisa y sin anhelo
iba taciturna bajo el sol ardiente.

Habló sintiendo el fracaso en su mente,
su sombra se detuvo , y sin consuelo,
buscó sin saber que cubría un pesado velo
a la mancha que abrasaba el sol poniente.

Buscando aquel misterio que le era rebelado
en la atalaya del amor con transparencia,
oráculo que lleva la derrota en lo acordado.

Ahora solo le queda indiferencia
y decepción de un ser abandonado,
que se siente extraño en su presencia.

Paquita Sánchez Gómez

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